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jueves, 18 de agosto de 2011

Tolerar la frustración es una habilidad que se desarrolla

¿Qué es la frustración?

La frustración es un sentimiento desagradable que se produce cuando las expectativas de la persona no se ven satisfechas al no poder conseguir lo pretendido. Supone un sentimiento de privación de una satisfacción vital.

Para Edelmira Pinto se refiere a una persona que no ha podido alcanzar las metas propuestas, el impacto de la frustración sobre el sujeto varía de acuerdo a la personalidad y a diversas variables que son difíciles de controlar y puede desencadenar en problemas psicológicos cuando se vuelve insoportable y requiere asistencia profesional.

Las reacciones ante la frustración llevan a la persona a una reacción de molestia, angustia, depresión, enojo e ira, pero la base del problema no está en el dolor que siente la persona sino en la actitud que tiene ante la situación o circunstancia.

¿Tolerar la frustración es una habilidad que se desarrolla?

La frustración es parte de la vida, se la vive desde la niñez cuando los padres no dan al niño lo que quiere, por ejemplo un juguete o algo que cuesta mucho dinero y los padres no están en la capacidad de suplirlo. Se podría explicar como un evento interno que se desencadena con una circunstancia externa.

Para Jesús Cuadra manejar la frustración es “poner la energía para aceptar el evento interno manteniendo una posición valorizante de sí mismo”, es decir si volvemos al ejemplo del niño es necesario que el Yo padre envíe una serie de mensajes que consientan al niño a aceptar la frustración y el adulto maneja después las circunstancias que estimularon la misma.

Un factor necesario para salir de vivencias desagradables poniendo la energía en el Adulto es un mensaje Padre - Niño que permita contener la vivencia negativa del Niño, de manera que la angustia, la cólera o cualquier otra emoción ligada a la experiencia no le desborde. Que aunque el niño tenga una emoción muy fuerte el Padre no va estar desbordado.

Cuando un niño es muy pequeño, cree que el mundo gira alrededor de él, piensa que se merece todo lo que quiere, en el momento en que lo quiere. No sabe esperar, porque no tiene el concepto de tiempo, ni la capacidad de pensar en los deseos y necesidades de los demás.

La poca tolerancia a la frustración provoca que, ante cualquier incomodidad, nos desmotivemos y abandonemos nuestras metas y proyectos y que nuestros deseos pierdan importancia.

¿Qué hacer cuando estamos frustrados?

  • Tomar conciencia (Identificar qué situación o porque nos hallamos frustrados)
  • Tomar control sobre las emociones (evitar tomar decisiones guiadas por impulso sin tomar en cuenta las consecuencias a largo plazo)
  • No ser tan exigente consigo mismo (muchas veces el peor juez que tenemos somos nosotros mismos, la perfección no existe)
  • Acepta y reconoce tus limitaciones (La vida transcurre en un continuo “entre lo que depende de nosotros y aquello que no controlamos y escapa de nuestra voluntad”)
  • Ejercita tu capacidad de acción (en lugar de huir, lamentarse, negar o quedarse perplejo ante un inconveniente, intenta pensar posibles estrategias de acción para cada caso)
  • Proponte metas pequeñas (luego de una mala experiencia es importante considerar metas alcanzables)

Recuerda:

Siempre podemos aprender a ser más tolerantes ante la frustración. La frustración es parte de la vida y es inevitable. Para ello necesitamos tener paciencia, que no tiene nada que ver con la necesidad y tiempos de espera, sino con la fortaleza para enfrentar el dolor sin perturbarnos emocionalmente.

1 comentario:

  1. Buen artículo, simple, claro, fundamentado y muy útil.

    Saludos.

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