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lunes, 17 de octubre de 2011

Desgarro muscular

¿Qué es el desgarro muscular?

Es la rotura parcial o completa de las fibras musculares, que va acompañada por la rotura de vasos sanguíneos que recorren el músculo afectado.

¿Por qué se produce?

Existen varias causas para que se produzca un desgarro muscular, entre las más comunes encontramos:

  • Sedentarismo: debilita la estructura conjuntiva del músculo
  • Desnutrición: debilita la capacidad contráctil de las fibras musculares (se adelgazan)
  • Traumatismos: especialmente en deportes de contacto
  • Fatiga muscular intensa: Sobre todo en la práctica deportiva, cuando se excede temporalmente el uso del músculo.
  • Mala circulación sanguínea: ocasiona que durante el ejercicio el músculo no reciba el aporte suficiente de sangre con lo que las sustancias de desecho no se eliminan adecuadamente
  • Mala preparación previa del músculo: no realizar o realizar de forma incorrecta ejercicios de calentamiento, estiramientos antes de la actividad física
  • Enfermedades metabólicas como la diabetes

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Dolor repentino, agudo e intenso
  • Presencia de tumefacción en el área afectada
  • Presencia de hematoma
  • Limitación funcional
  • Hinchazón muscular

¿Cómo se clasifican los desgarros musculares?

Generalmente se clasifican por su gravedad, sin embargo, también pueden ser clasificados con base en las características del desgarre. A continuación se presentan ambas clasificaciones, por gravedad y por las características del desgarre:

1. Desgarro muscular según su gravedad:

  • Grado 1 o leve: existe un estiramiento o rotura de alguna fibra muscular. La persona experimenta una molestia ligera y una tumefacción mínima, se mantiene una movilidad completa.
  • Grado 2 o moderado: existe una rotura moderada de fibras del músculo y del tendón. La palpación en la zona afectada es dolorosa, existe tumefacción y una pérdida de movilidad.
  • Grado 3 o grave: en este grado, se presenta la rotura completa del vientre muscular, de la unión miotendinosa o de la inserción del tendón. A la palpación se aprecia un defecto notable y amplio en la fibra muscular. Existe menos capacidad de movilidad y carga que en el grado 2, dolor más intenso que en los grados precedentes.


2. Desarrollo muscular según sus características:

  • Desgarro miofascial: comprende dos elementos anatómicos, la fascia o aponeurosis y, las fibras musculares periféricas.
  • Desgarro fibrilar: generalmente es una lesión de tipo lineal muy fina, de ahí su nombre, con una longitud variable, pero con un grosor que no debería exceder los 2 mm. Ocurre en el espesor de la musculatura.
  • Desgarro multifibrilar: variante del anterior, de mayor importancia clínica. Presenta varias lesiones lineales.
  • Desgarro fascicular: es una lesión de mayor trascendencia, puede ocurrir en el espesor del músculo o en su periferia, donde se acompañan de compromiso fascial, presenta hematoma.
  • Desgarro total: son todas lesiones graves que dejaran algún grado de pérdida de la función, desbalances musculares y grandes cicatrices. Comprenden desde un grueso segmento hasta todo el espesor del músculo.
  • Adherenciolisis: apertura de la cicatriz, o redesgarro, generalmente parcial y que ocurre siempre en la zona periférica del desgarro.


¿Qué exámenes ayudan al diagnóstico?

  • Ultrasonido
  • Resonancia magnética nuclear
  • Ecografía


¿Cuál es el tratamiento para un desgarro muscular?

1. Terapia RICE: del inglés rest, ice, compression, elevation, es decir: reposo, aplicación de hielo al producirse la lesión, compresión con venda y elevación del miembro afectado.

En este tipo de tratamiento la duración de cada etapa varía dependiendo la gravedad del desgarre.

2. Tratamiento de Terapia Física: si bien es cierto el tratamiento RICE que se menciono anteriormente es el más utilizado, los terapeutas físicos hacen provecho de otras técnicas para tratar la lesión dependiendo de la gravedad de la misma.

¿Cuál es el pronóstico?

El tiempo aproximado de recuperación de un desgarre muscular varía según la gravedad del mismo, en la siguiente tabla podemos observar el tiempo en el que el paciente puede retornar a sus actividades normales.

Grado

Tiempo aproximado

Grado 1 o leve

8 a diez días

Grado 2 o moderado

Dos a tres semanas

Grado 3 o grave

Tres semanas a un mes

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